viernes, 21 de agosto de 2009

Consecuencias emocionales que sufre un hijo no deseado


Las consecuencias emocionales que sufre un hijo no deseado pueden producir algunos trastornos afectivos a lo largo de la vida del hijo(a), ya que toda persona requiere ver satisfechas sus necesidades de afecto, seguridad y estímulo, y éstas tienen mayores posibilidades de cubrirse cuando hay aceptación y convencimiento de la paternidad/maternidad, aunque no necesariamente ello garantice la estabilidad emocional.

El no desear a un hijo es un factor de riesgo importante para la presencia de problemas afectivos, más no es irreversible, y no se puede generalizar sobre estos efectos, ya que depende de cada menor, de su personalidad, fortalezas internas, de otros apoyos emocionales, familiares y sociales, de la actitud del padre, madre o ambos frente al hijo(a) en las diferentes etapas de su vida, así como del nivel de rechazo que se proyecte sobre ella o él.

Los hijos(as) que viven privaciones afectivas durante su infancia pueden enfrentar una serie de limitaciones para construir la confianza en sí mismos y en los demás. Los primeros lazos afectivos son tan importantes como el propio cuidado físico. El afecto es una necesidad que se centra en el contacto corporal a través de las caricias, abrazos, apapachos o miradas; también se da a través de la relación continua en donde prevalece una atmósfera de amor y aceptación.

Este tipo de conductas, durante los primeros años de vida, generan un estado que se ha llamado apego, mediante el cual se va dando un lazo único con la persona que lo cuida directamente y esto va conformando un sentido de identidad. Se considera que el apego es fundamental para el desarrollo a futuro de la persona.

Fuente: http://foro.univision.com/univision/board/message?board.id=paternidad&message.id=380320

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